El policarbonato en rollos no va en el caballete. Viaja acostado, en dos capas sobre la plataforma, con cintas de trinquete y una banda protectora entre la carga y la baranda.
El amarre
Las cintas se tensan para inmovilizar, no para comprimir: un rollo sobretensado se deforma. La carga se asegura contra el desplazamiento en las frenadas.
Por eso el amarre se hace con cintas de trinquete, que permiten graduar la tensión, y con una banda protectora entre la carga y la baranda, entre la carga y el metal. El fabricante de láminas Palram pide que las láminas vayan aseguradas durante todo el transporte y la manipulación en obra, y que no se doblen al manipularlas.
El fabricante explica además por qué importa no forzar el material: las fisuras siempre empiezan en las zonas de mayor esfuerzo, como dobleces o puntos de fijación. Un rollo apretado de más acumula tensión justo donde después se va a romper.
El sol
En viajes largos se evita el sol prolongado: el calor puede adherir la película protectora y deformar el material.
La película protectora es sensible al calor y a la luz directa. Palram advierte que, si se calienta demasiado antes de retirarla, se adhiere a la superficie de la lámina y después es muy difícil de quitar. Es un daño que no se ve al descargar: aparece recién en obra, cuando el instalador intenta despegarla.
Esa película cumple además otra función: marca cuál es la cara con protección ultravioleta, la que se instala hacia el exterior. Por eso el fabricante pide no retirarla hasta la instalación. Y cuando el material debe quedar a la intemperie, recomienda cubrirlo con un material opaco y claro, nunca con lonas oscuras o cubiertas que absorban calor: una cubierta negra protege de la lluvia, pero concentra el calor justo sobre la carga.
Sin químicos
Ningún solvente ni químico entra en contacto con la carga.
No es una precaución genérica. Palram no recomienda el contacto del policarbonato con acetona, cetonas, éteres e hidrocarburos aromáticos y clorados, porque pueden hinchar el material o provocar fisuras por tensión. Son sustancias habituales en obra y en transporte: disolventes de pintura, limpiadores o restos de combustible.
Policarbonato alveolar y compacto: por qué se transportan distinto
En obra se usan sobre todo dos formatos. Las planchas de policarbonato alveolar tienen celdas internas, son ligeras y se usan en techos, tragaluces y cerramientos. El policarbonato compacto es macizo, más pesado y más rígido. Los dos comparten el mismo material de base y los mismos cuidados frente al calor, el sol y los químicos, pero cambian en cómo apoyan sobre la plataforma.
El policarbonato es un termoplástico: resiste muy bien los golpes, pero se ablanda con el calor y lo atacan algunos solventes. Por eso, en un traslado de láminas de policarbonato, el riesgo no está tanto en un impacto como en lo que pasa durante horas de viaje: temperatura, presión del amarre y contacto con otras sustancias.
Cómo se apoyan y se apilan las láminas
Las guías de Palram indican transportar y almacenar las láminas en horizontal, sobre una base plana y firme del mismo largo o más larga que la pieza más larga, con las piezas cortas arriba de las largas. También piden no pisarlas ni dejar encima objetos pesados o con filo.
La razón es la tensión: el fabricante señala que las fisuras siempre empiezan en las zonas de mayor esfuerzo, como dobleces o puntos de fijación. Una lámina que viaja apoyada a medias, o con algo pesado encima, acumula ese esfuerzo justo donde después se va a romper.
Humedad y película protectora
Palram recomienda mantener las láminas secas para evitar el blanqueamiento y las manchas de agua, y guardarlas en un lugar ventilado. La película protectora tiene además una segunda función: marca la cara con protección ultravioleta, que es la que se instala hacia el exterior. Si se retira antes de tiempo, en obra ya no se sabe qué cara va afuera.
Esa protección UV es la que permite que el policarbonato dure años en un techo. El fabricante explica que el material bloquea la radiación ultravioleta absorbiéndola, y que la capa protectora es la que evita que esa radiación degrade la lámina con el tiempo.
Transporte de policarbonato en Lima y a provincia
Dentro de Lima y Callao, el traslado de planchas de policarbonato suele ser corto y el cuidado principal es el amarre. En un flete a provincia pesan más las horas de sol y el calor sobre la plataforma, que es donde la película protectora corre más riesgo de adherirse. Si tu despacho va fuera de Lima, puedes ver nuestras rutas de cobertura a provincia.
Nuestra experiencia transportando policarbonato

Preguntas frecuentes
¿El policarbonato viaja en caballete?
No. Los rollos viajan acostados, en dos capas sobre la plataforma, con cintas de trinquete y banda protectora entre la carga y la baranda.
¿Por qué no se aprietan más las cintas?
Porque se tensan para inmovilizar, no para comprimir: un rollo sobretensado se deforma.
Fuentes
- Palram · Suntuf: almacenamiento y película protectora
- Palram · Palsun: transporte y almacenamiento de láminas
- Palram · Guía técnica Palsun, resistencia química
- Exolon Group (Makrolon) · Manual técnico de lámina sólida
- Palram · Palgard: apilado y almacenamiento
- Palram · Preguntas frecuentes: película y cara UV
